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Media Naranja: Un mito del amor

Actualizado: 2024-05-05

Todas hemos escuchado de esto: La media Naranja. Un mito del amor que significa que hay alguien ahí afuera, especialmente para ti. 

El destino los hizo para estar juntos, y no puedes negar el destino, ¿no? Una de las ideas más románticas que existen ahí afuera. Y es que, claro, saber que tu pareja es la persona perfecta para ti, la que te complementa, es una sensación que nos llena de amor, de tranquilidad, de esperanza.

Esta es una creencia que ha permeado en la mente de la sociedad por años y que tiene raíces en escritos de antiguos filósofos griegos. Sin embargo, ¿alguna vez te has preguntado las implicaciones de una creencia así?

En muchos casos, la razón por las que las personas viven insatisfechas con su vida amorosa es porque cargan con un conjunto de creencias falsas, y expectativas ideales e imposibles. De esta forma, se crean ideas como la de la media naranja, que eventualmente se vuelven parte de la cultura general en la que vivimos. El problema con este mito, y con muchos otros, es que forma un marco mental que nunca se ajustará a la realidad.

Índice

1. ¿Qué hay en el mito del amor?

2. Seres incompletos

3. ¿Por qué no creer en este mito?

4. Alguien para llenarnos

5. No existe el ideal, o la perfección

6. Tu felicidad depende de ti

7. Tu eliges a tu pareja, no el destino

8. Sin miedo a la soledad

¿Qué hay en el mito del amor?

Cuando hay una persona que es más dependiente emocional que el otro integrante de una relación, y este mito está en la mente, se crea una expectativa irracional e imposible de lo que es el amor, una relación, y las características y cualidades que debe tener una pareja.

Media Naranja: Un mito del amor - ¿Qué hay en el mito del amor?

Por esta razón, el mito de la media naranja no sólo es un concepto muy alejado de la realidad, sino que, además, genera una insatisfacción general en todas las personas que viven en búsqueda de este mítico complemento.

Para poder romper con las consecuencias de esta creencia, tenemos que empezar por la base de que, como individuos que somos, somos seres completos, con la capacidad y responsabilidad del crecimiento personal, con raíz en nosotras mismas.

Esto también significa resignificar a la pareja como un acompañante, que reconoce esta individualidad y unicidad que hay en nosotras mismas. La pareja debe ser vista como una parte especial que forma parte de la vida, más no es esencial, ni tiene la tarea de complementar nuestra existencia.

Si seguimos con la metáfora de la media naranja, podemos decir que una relación de dos personas serían dos frutas enteras, que juntas, forman un jugo delicioso y nutritivo, un jugo de mayor cantidad que sacia la sed y que potencializa el sabor de cada parte.  Esto sin olvidarnos de que ambas frutas son una pieza completa, que dispone de cada una de sus partes cada uno de sus gajos.

Estos gajos serían el equivalente a un sistema de valores, opiniones, creencias personales, emociones, virtudes y defectos, experiencias, aprendizajes, hobbies, etc. Un jugo hecho de media naranja y medio limón, nunca será tan nutritivo como un jugo de frutas completas. Porque, además, las personas somos tan distintas, que podríamos decir que cada quien es una fruta diferente: Hay naranjas, piñas, limones, sandías, fresas y manzanas.

Seres incompletos

Te guste o no, esta es una realidad: Este mito propone que, como seres humanos, somos seres incompletos y carentes, y la única manera de tener una esencia completa, es con una pareja. Esto significa que, hasta que encuentres a esa persona “perfecta” para ti, no podrás vivir una vida plena, una vida completa. Esto también significa que, sin importar quien sea tu pareja, tiene una responsabilidad de darte una sensación de plenitud.

Media Naranja: Un mito del amor - Seres incompletos

¿Por qué no creer en este mito?

Dos personas completas son las que se acompañan, se ayudan, se apoyan y se respetan. No se trata de encajar los gajos faltantes, ni de eclipsar la “otra mitad” de la fruta, o que una mitad no existe sin la otra. Si damos un buen análisis al mito de la media naranja, nos vamos a dar cuenta de la cantidad de implicaciones pesadas que hay detrás. Estas implicaciones son las que, hoy en día, perjudican muchas relaciones amorosas.

Media Naranja: Un mito del amor - ¿Por qué no creer en este mito?

Alguien para llenarnos

Como ya mencioné antes, el principal problema detrás de este mito es la idea de que somos seres incompletos. Esta idea implica que, para llegar a la plenitud y la felicidad, es NECESARIO encontrar a una persona que complete lo que nos falta, y llene nuestros vacíos. Una gran responsabilidad, ¿no?

Media Naranja: Un mito del amor - Alguien para llenarnos

El crecimiento personal es un trabajo de cada persona, un camino individual en el que sólo hay un carril, el tuyo. Otorgarle esta responsabilidad a otra persona te deja desarmada, te quita las herramientas para crecer por ti misma, dejándote en una posición de dependencia total a una pareja.

Si no hay nadie que haga el trabajo de completarte, ¿qué pasa? Ahora, también está el otro caso de la moneda. ¿Estarías dispuesta a lidiar con tus propias emociones, problemas, preocupaciones y crecimiento, además del de tu pareja? ¿Te parece justo cargar con esa responsabilidad, por alguien más?

No existe el ideal, o la perfección

Si, suena muy lindo pensar que estamos hechos el uno para el otro, o que juntos, formamos la pareja perfecta. Estas son frases que terminan por evidenciar la actitud tóxica que hay detrás de este mito cultural sobre el amor. Cuando empiezas una relación con una persona, y estás en la fase de enamoramiento, es muy fácil y común empezar a idealizar a la pareja, ignorar sus defectos, y creer que se acoplan perfectamente, uno con el otro. Cuando empieza a crecer el amor, todo parece compatible.

Media Naranja: Un mito del amor - No existe el ideal, o la perfección

Sin embargo, la perfección no existe, por más que nos neguemos a creer esto. Al principio, PARECE que nos acoplamos a la perfección. Sin embargo, con el tiempo, ese velo de amor se cae, y es cuando empezamos a ver a la persona por quien realmente es: un ser imperfecto, con defectos, con aciertos, con ideales y creencias, que pueden o no ser similares. Un ser único, igual que tú.

Es ahí cuando aparece la frustración, el enojo, la tristeza. ¿Por qué no eres quien imaginé? Si todo era perfecto, ¿por qué se arruinó? En este punto, es importante preguntarse, ¿quién imaginó un ser perfecto? ¿Quién es la persona responsable de lo que se crea en tu mente? Podemos estar de acuerdo de que nadie tiene poderes de control mental, ¿no?

Entonces, ¿quién es responsable de estos ideales? Como mencioné antes, somos individuos; por lo tanto, somos seres completamente distintos. No podemos perder esto de vista. Las relaciones amorosas no son como en este mito. Vivir en pareja es una habilidad que se aprende. ¿Cómo se aprende? Conociéndote a ti misma.

Tu felicidad depende de ti

Sólo tú cargas con la responsabilidad de hacerte feliz, y es un hecho completamente independiente de tu historia amorosa; es un hecho independiente de estar en una relación, o no. Para que una relación sea realmente satisfactoria para las personas involucradas, es necesario que cada persona sea consciente, independiente, y feliz. Son dos personas que deciden compartirse, no personas con carencias que eligen colocar la responsabilidad de cubrir esa carencia en manos de una pareja.

Media Naranja: Un mito del amor - Tu felicidad depende de ti

Tu eliges a tu pareja, no el destino

Somos cerca de 8 mil millones de personas. No podemos creer que, dentro de esa inmensa cantidad, solo una persona es nuestro boleto a la felicidad. El enamoramiento es fruto de la casualidad y la coincidencia.

Media Naranja: Un mito del amor - Tu eliges a tu pareja, no el destino

Sin embargo, empezar una relación es una decisión consciente. La felicidad de una pareja no depende de una fuerza mística que hizo que sus caminos se cruzaran, depende de la inteligencia emocional, las habilidades y esfuerzos, la comprensión, y el reconocimiento del individuo que tienes enfrente de ti.

Amar a una persona es una decisión, seguir con una relación infeliz es una decisión, ignorar a la fruta completa es una decisión, ignorarte a ti misma es una decisión. Esta es una decisión que no deberías tomar con la idea mental de si esa persona cumple tus expectativas, o no.

Sin miedo a la soledad

Otra triste implicación del mito de la media naranja es que, por ti misma, no puedes encontrar la felicidad. En el mito original, descrito por Platón, las personas tenían que buscar a su otra mitad para ser realmente felices.

Media Naranja: Un mito del amor - Sin miedo a la soledad

Seamos honestas, ¿Cuántas personas conoces que están en una relación infeliz? ¿Cuántas personas conoces que saltan de una relación a otra, y en todas juran haber encontrado al “amor de su vida”? ¿Cuántas de esas personas eres, o has sido, tu? No hay nada malo en estar soltera. El mejor camino para empezar una relación, es sabiendo estar sola.