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Receta de milanesas napolitanas


Si estás buscando una receta de milanesas napolitanas, no busques más. Aquí vas a conocer todo lo que necesitas saber para prepararlas.

Receta de milanesas napolitanas

Las deliciosamente crujientes y jugosas milanesas napolitanas. Esta es mi versión favorita de una milanesa napolitana de pollo, como el estilo creado en Argentina y Uruguay, que estoy segura de que amarás tanto como yo.

Esta milanesa napolitana es una variación de la famosa milanesa de res, que está empanizada y frita. En esta versión, la milanesa viene cubierta de una capa de salsa de tomate, jamón, y queso mozzarella sobre la milanesa, que viene derretido y gratinado, y se termina el platillo con una pizca de orégano.

Como muchas personas saben, hay mucha influencia italiana en países como Uruguay y Argentina, y podemos ver la influencia en esta receta. Sin embargo, a diferencia de lo que se podría pensar, el nombre del platillo no viene de la región de Nápoles, en Italia. Su nombre tiene como origen un restaurante llamado “Nápoli”, en la ciudad de Buenos Aires.

Aunque es un platillo clásico de restaurante, es muy fácil prepararlo en casa, y con los pasos descritos en esta receta, y unos cuantos consejos al final, no tendrás problemas en preparar esta rica milanesa.

Índice

1. Ingredientes

2. ¿Cómo preparar milanesas a la napolitana?

3. ¿Cómo servir, guardar y re – calentar?

4. Consejos para tu milanesa de pollo

Ingredientes

-Pechuga de pollo sin piel ni hueso, cortada por la mitad y en mariposa, ligeramente aplanada hasta tener una pieza delgada.

-Huevos.

-Pan molido. (Puedes usar una mezcla de pan molido y panko, para una textura más crujiente.)

-Harina.

-Jamón de pechuga de pavo.

-Queso mozzarella. (También puedes usar cualquier tipo de queso que se derrita bien. El manchego suele ser excelente opción.)

-Salsa marinara. 

-Orégano y perejil.

-Sal y pimienta. 

-Ajo en polvo.

-Aceite para freír.

¿Cómo preparar milanesas a la napolitana?

Para empezar, recorta y retira cualquier trozo de grasa que veas en el pollo. En caso de tener la pechuga sin filetear, corta cuidadosamente, y después, aplana la pechuga, poniéndola sobre dos láminas delgadas de plástico, y con ayuda de un ablandador de carne, aplasta las pechugas hasta tener una pieza delgada.

Receta de milanesas napolitanas - ¿Cómo preparar milanesas a la napolitana?

En un bowl o recipiente pequeño, combina 2 cucharadas de perejil seco, 1 cucharada de ajo en polvo, orégano al gusto, y 1 cucharadita de pimienta negra molida, y combina todos los ingredientes. Retira 3 cucharadas de esta mezcla, y sepárala para usarla más adelante. En un bowl más grande, agrega los cortes de pollo, espolvorea la mezcla seca que acabas de preparar, y déjala a un lado.

En un bowl grande, bate los huevos ligeramente junto con 1 cucharada de la mezcla seca que separaste. En un plato amplio y profundo, combina el pan molido con una cucharada más de la mezcla seca que apartaste. En otro plato amplio, combina harina y el resto de la mezcla seca.

Prepara una charola grande para hornear, cubierta con papel aluminio para colocar el pollo fileteado, después de empanizarlo. Usando un par de pinzas, primero, cubre la pechuga de pollo con la harina, y sacude el exceso. Segundo, hunde la pechuga en la mezcla de huevo, y deja que el exceso vuelva a escurrir al bowl. Finalmente, cubre la pechuga en el pan molido, y asegúrate de presionarla y moverla para que este totalmente cubierta.

Gira la pechuga para cubrirla de ambos lados, golpeteando suavemente para asegurarte de que el pan se adhiera al pollo. Transfiere las pechugas a la charola de hornear, y repite este paso con todas las milanesas. Una vez que termines empanizando el pollo, el siguiente paso será freír.

Usando una sartén grande y con profundidad, calienta 6 centímetros de aceite sobre fuego medio alto, hasta que alcance una temperatura de 185°C, midiéndolo con un termómetro. Trabajando por rondas, cuidadosamente coloca 1 o 2 milanesas de pollo en el aceite, volteando ocasionalmente hasta que ambos lados alcancen un color dorado, alrededor de 3 minutos por lado. No llenes demasiado la sartén, porque la temperatura del aceita se reducirá; ajusta el calor como sea necesario para mantener una temperatura constante.

Retira con pinzas o una cuchara perforada, y transfiere la milanesa de pollo a otra charola cubierta con toallas de papel, para drenar el aceite en exceso, antes de servir. Deja que el aceite regrese a la misma temperatura antes de continuar con la fritura del pollo.

Una vez que la milanesa esté frita, esparce una capa de salsa marinara en cada milanesa de pollo. Entonces, agrega dos rebanadas delgadas de jamón, y dos rebanadas de queso, y espolvorea con orégano. En un horno a la mayor temperatura posible, introduce tus milanesas napolitanas hasta que el queso se derrita, alrededor de 5 minutos.

Como alternativa, puedes ponerlas en un horno eléctrico, en la función de “broil”, por alrededor de 3 minutos, o hasta que el queso se derrita por completo. Retira las milanesas del horno, y espolvorea con un poco de perejil fresco picado, para decorar. Y listo, puedes disfrutar esta deliciosa receta.

¿Cómo servir, guardar y re – calentar?

Esta es una receta muy versátil, y su versión original suele acompañarse de papas fritas. Sin embargo, también puedes acompañarlas con una pasta cremosa, o al burro, un puré o una fresca y crujiente ensalada. Te recomiendo que, si sobraron milanesas y es necesario refrigerar, no las refrigeres por más de 5 días. Recalienta en un horno a 180°C, por 10 o 15 minutos, o hasta que retome esa textura crujiente, y el pollo esté lo suficientemente caliente.

Receta de milanesas napolitanas - ¿Cómo servir, guardar y re – calentar?

Consejos para tu milanesa de pollo

El grosor de tu milanesa, cuando estás aplanándola, debería de ser de medio centímetro de grosor. Si, así de delgadas. Esto puedes lograrlo al aplanar las pechugas con un ablandador de carne, o un rodillo, lo que suaviza el pollo, y hace que sea más fácil que se adhiera el pan molido.

El MEJOR consejo que puedes tomar en cuenta, viene a la hora de empanizar. Separa tus manos. Es decir, usa una mano para el paso de la harina y el de el pan molido, y otra mano para la mezcla de huevo. Verás, cuando el huevo se combina con el pan molido, se empezarán a formar grumos, lo que puede hacer que pierdas una gran cantidad de pan molido.

La temperatura es muy importante en esta receta: el pollo debe cocinarse sobre fuego medio, alrededor de 180°. Debes cuidar la temperatura para prevenir que el aceite queme el empanizado, deje el pollo crudo por dentro, y para prevenir que absorba demasiado aceite, y asegurarte de que el aceite está caliente, antes de introducir las pechugas. Una vez que se termina de freír, debes drenar el aceite, y con toques ligeros, y usando papel absorbente, retirar el exceso de aceite.

Si reduces el calor durante la primera ronda de fritura, regresa el fuego a nivel medio-alto, agregando más aceite, según se necesita. Una vez que el aceite empiece a hervir, es cuando es momento de introducir la siguiente ronda de pollo. Por último, puedes jugar con los sabores, al agregar otros ingredientes a la mezcla de pan molido, como puede ser queso parmesano, hierbas frescas, o especias deshidratadas.

Receta de milanesas napolitanas - Consejos para tu milanesa de pollo